jueves, 26 de mayo de 2011


imaginé cómo tiraba unas 60 ovejas, un flash que ni les cuento.



pero no funciona esa data de contar animales, no me jodan.



me las imagine hasta como si fueses globulos rojos.



pero es mejor verlas como si fueses carne molida.



a propósito, qué onda con la carne molida?



por ahí nos soluciona la vida imaginarnos al carnicero destrozando la carne antes que ponernos a contar ovejas.



una de las amigas ovejas estaba buscando una ventana,



la muy guacha se quería suicidar antes de que la tiré por el precipicio.



la agarré, la acaricié y le dibujé una sonrisa buena onda.



me sonrió y bueno no quedó otra que soltarla.



está bueno eso de reemplazar a las ovejas por otros objetos.



imaginar que contamos las puas de mollo, antes que ovejas.



crear un cielo y buscarle forma a las nubes,



luego comerlas cual algodones de azúcar



dedicarles una canción



y soltarles la rienda.







la otra es hacerse amiga de las ovejas, me parece.



invitarles una birra y charlar. pero quizás uno está cansado de charlar con uno mismo?



pero es que no charla con uno mismo, charla con su mente ( eso me dijo la oveja hija de pu )







un poco de yoga no les vendría nada mal ovejas mala onda que pretenden que las contemos a altas horas de la noche


En general, todos sabemos cómo es nuestra Mendoza. Hablamos de las diferencias sociales, de la nueva clase media, de los nuevos ricos, de la gente que no progresa, de toda la que ha evolucionado en estos ocho años.. y de toda la que no. En general, sentimos que somos cerrados, conservas, prejuiciosos y despreocupados por temas importantes. Nos hacemos llamar tibios y eso parece no molestar, parece..

Este verano, el año pasado, y el año anterior, a mi me dio la sensación de que los aires mendocinos estaban empezando a rotar. Sí. Quedan secuelas de nuestras etiquetas de latas de conservas, pero estamos yendo hacia los cambios, hacia nuevas tendencias y hacia nuevas costumbres..

El tema de la mineria, demostró que la gente está mutando. Que a pocos les gusta quedarse callados. Que las reinas HOT garpan y que los freaks están de moda. Como sea, el cambio está, se siente y respira. Pasan cosas nuevas. Cosas urbanas. Gestos. Nuevos.

Me preocupa, una vez más, los políticos abusando de las intenciones de cambio de la gente. Me preocupa que prometan CUIDAR EL AGUA y luego no tener idea de cómo hacerlo.. como sucedió con la INSEGURIDAD, claro.. En verdad, yo ya no sé a quién hay que creerle. Ni cómo viene la mano. Es el juego más vicioso que leo, la política.

Que cada uno, uno, sólo, en sí, intuya, vote, sea libre y elija. Que no nos cuenten un cuento de hadas.. Que haditas sobran.


amaneció día jueves. lo bueno fue que hoy no explotaron mis ojos cuando se abrieron, sólo fotografiaron la cara de mi madre pidiendo que despierte. sólo fue ese lindo gesto. yo estaba así como desconcertada, todas las mañanas me pasa. algunas veces ese efecto me dura todo el día, otras es sólo al principio. ayer, si tuve una explosión emocional que vale la pena contar. esos momentos en que saltás de la alegría eterna a la tristeza, desvariando en el medio del proceso pensando y sintiendo cosas vanales, ilógicas, devoradoras. yo no sé esos asuntos modernos, en este mundo moderno, donde todo ya es postmoderno. no sé cómo se viven ciertas cosas, quizás soy un poco barroca y me cuesta anesteciarme en las calles de la vanguardia.



ya está, por suerte hoy amaneció nublado y la escalera ya no sube la cielo. las nubes están viendo si caldean el día o no. y no me hablen de la muerte, yo sé que allá arriba están todas las vidas que van a venir.



buen día.

lunes, 23 de mayo de 2011



Me voy a comprometer. Ayer hablé con Carmela y le dije que necesito llevarla a la orilla del río. Ahora, no sé, cómo decirle, esto, que me compromete.

Es un acto sencillo, si le doy una cerveza antes, por ahí el compromiso le sienta más divertido.

Me voy a comprometer.

Carme es tan poco simpática que me cago en las patas. Esto del compromiso me tiene a mal traer. Quizás ella espera más de mí, pero qué puedo hacer, lo tengo que intentar.

Me voy a comprometer.

Estamos ahí, tibios: imaginen la fotografía de Carmela y yo en la orilla del río tomando una cerveza.

Yo, tiemblo.

Ella, me acurruca.

Cómo se lo digo.



Quiero que sea ciega, y no me vea, no me comprometa.

Quiero que se raje el cielo y caiga un violinista que me ayude.





Carmela, yo necesito, comprometerme. Contarte que, todo este tiempo, jugamos a las escondidas,





Querida, yo me voy a comprometer, con otra mujer.







Carmela, no era necesario que me rajes las vestiduras. Podrías haberme clavado un puñal y terminar este relato con sangre y risas y lágrimas.

Pero, vos, siempre, serás quien me comprometa.









Esto me lo contó un amigo que se instaló ayer en alguna de mis neuronas.

Licuado te venden el gas



Ahora el gas es licuado



Con un movimiento pélvico lo licuan



Lo gasifican



Y te lo venden











Ahora venden el gas licuado



Te lo venden licuado



Y gasificado



Listo



Para poder neutralizarte











Licuado te venden el gas



Me contaron



Que lo gasifican



Y luego



Lo licuan



Para que se llame gas licuado.

eso de que uno pregunta : ¿ en qué pensás? cae como el orto. me contaron, una noche, entre vino y vino.



la belleza de la memoria me trae hasta acá algunos pedazos de esta historia. recordar es pensar y volver a recordar es ser memorioso y a veces torturado por tus propios recuerdos dícese pensamientos. pensar y comer cada bocado de la historia concluye en una cabeza quemada, atrofiada, desquiciada. recordar y volver a dibujar los pensamientos es otra opción: uno siempre agrega detalles que no existieron (pero los pensaste) para darle más fruta a la cuestión.

volviendo a la historia que pensé y que estoy recordando.

ay, todavía estoy creando algunas imágenes, denme una tregua.

ay.



bueno, está bien.

creo que (acabo de pensarlo) a ese pibe le gustaba una canción de una flor salvaje. yo creo que es un lindo tema (lo estoy recordando) es lindo porque me lo compartió (claro, ahí aparecí yo)

no no. me cuesta con esta historia. necesito recordar otra.



el otro día, mientras estudiaba planimetría (eso sí existió) encontré una hormiga que medía casi 2cm. qué flor de hormiga salvaje. era negra, inquieta. no me dejaba medirla, la muy rapidita. posta, era la señora hormiga. yo quería matarla (soy humana) pero me acordé de él y de esa creencia de no matar a los bichos. se salvó ( eso es un recuerdo).



cuando almorzamos, puteamos porque los limones de hoy en día vienen de una mala calidad que ni te cuento. se olvidaron del jugo, chicos. ( es mi mayor deseo : jugo del limón). cosas que uno espera, mínimas, como un mensajito de texto. sí, a todas nos gusta un buen mensajito pila.



todas las historias son recuerdos, luego ficciones, y de nuevo no existen. o son más reales que una hormiga de 2cm.



y todo eso, piensa una botella de vino, a las 4am, mientras te mira y te recuerda.

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